¿Cómo fue la fuga de presos de un colectivo del Servicio Penitenciario Federal?

La escena parecía de una película de acción: el colectivo transitaba por la Ruta Nacional 22, en dirección Neuquén-Roca, y en un tramo comprendido entre Fernández Oro y Allen, los internos comenzaron a escapar por la salida de emergencia que está ubicada en el techo, cuando la unidad todavía estaba en movimiento.

Esa fue la primera imagen con la que se encontraron varios automovilistas que transitaban ayer por la tarde por esa ruta y observaron sorprendidos la fuga de ocho internos quienes finalmente fueron recapturados por personal del Servicio Penitenciario Federal (SPF) y de la policía de Río Negro.

En las últimas horas comenzaron a trascender algunos detalles sobre la escapatoria masiva de los reclusos quienes eran trasladados desde una unidad en Buenos Aires a distintos centros penitenciarios de la Patagonia.

“Venían muy exaltados”, fue la primera advertencia que realizó un efectivo del Servicio Penitenciario Federal (SPF) quien pidió reserva de su identidad.

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En diálogo con La Comuna, aseguró que el colectivo ya había dejado presos en Roca y en Neuquén, y el destino final era la ciudad de Viedma, desde donde continuarían la marcha hacia la zona sur.

Fue pasadas las 16, cuando el rodado circulaba por inmediaciones a uno de los puentes en construcción de la Ruta 22, que los internos intentaron concretar el plan que ya habían planificado con mucha anterioridad.

En total eran 12 los reclusos que viajaban en el colectivo que, en su parte interna, está separada por una reja del lugar donde habitualmente se ubica el chofer y el personal de seguridad.

En un momento, uno de los internos logró safar de las “marrocas” (esposas) y rápidamente trabó la puerta de acceso que los separa de sus guardias.

Mientras se liberaban entre ellos, otros escaparon por la salida de emergencia ubicada en el techo de la unidad y comenzaron a salir al exterior mientras el colectivo todavía estaba en marcha.

“La maniobra fue advertida rápidamente pero no se podía bajar el colectivo a la banquina porque esa zona está en construcción y el conductor tenía miedo de volcar. Es un sector muy vulnerable”, explicó la alta fuente de ese organismo penitenciario.

Luego vino el desbande. Cuando se detuvo la marcha de la unidad, ocho internos comenzaron a saltar desde el techo.

“Fue tremendo… veníamos de frente y avisamos al chófer que estaban en el techo del colectivo fugándose. Corrían por la ruta manoteando las puertas de los autos que iban parando”, dijo Eduardo, un vecino de Roca que, a esa hora, transitaba por la misma ruta y observó la cinematográfica fuga.

Duró poco

Al no contar con una ayuda externa, los condenados salieron por una chacra lindante a una zona que no conocían. Y es por eso que la labor del personal de la policía de Río Negro fue tan importante ya que lograron interceptarlos a todos en apenas una hora.

“Sólo faltaba recapturar a uno de los reclusos pero finalmente todos fueron detenidos nuevamente y trasladados a la Unidad Sexta de Allen”, reveló una fuente de la policía rionegrina.

De la persecución participó personal de la policía de Allen, Fernández Oro y Cipolletti. Además del los guardias del Servicio Penitenciario Federal que viajaban en la unidad.

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