Conocé a la roquense que llevará toda su solidaridad a Mozambique, en África

Mi primer muñeco fue una jirafa. Yo preguntaba dónde estaban y mamá me decía que para verlas había que cruzar el océano. Cuando fui más grande hacia un ritual que tenía que ver con meterse al mar y sortear siete olas. Dicen que si uno lo hace durante siete años, el sueño se cumple. Lo empece cuando tenía 15 años, hoy tengo 22 y mi deseo se cumplió: voy a cruzar el océano y voy a ver qué hay del otro lado, donde están las jirafas”.

Así cuenta Josefina Marcos su vida resumida en un sueño que parece está próximo a cumplirse, ya que en febrero estará en Mozambique, Africa, donde se sumará a jóvenes de Buenos Aires para construir aulas en comunidades aborígenes.

La joven es profesora de danzas clásicas, hija de una Lonco mapuche y docente en el Jardín N°48 de Alta Barda bajo la modalidad de EIB (Educación Intercultural Bilingüe). Estudió durante 10 años en el IUPA.
Paralelamente y desde el 2018 se embarcó en una tarea solidaria con el proyecto “Techo”, una organización civil donde los voluntarios ayudan a construir viviendas de emergencia prefabricadas en barrios carenciados de Cipolletti y Neuquén.

“En el barrio 2 de agosto ya instalamos ocho viviendas y próximamente en barrio 2 de Mayo construiremos otras nueve”, cuenta Josefina, quien es “implementadora” del programa.

“Mi tarea es detectar las necesidades de las familias en el terreno y asignar las viviendas. Para ello realizamos una serie de visitas para luego analizar quienes tienen mayores urgencias”, explica.

Aclara que “Techo” no pertenece a ningún partido político, ni religioso, pero que cuenta con aportes de empresas comerciales importantes de la zona, quienes a su vez suelen pedir a sus clientes donaciones para este tipo de proyectos.

Trabajar en este proyecto de construcción, pertenecer a una comunidad urbana mapuche y ser profesora en una institución educativa le sumaron los puntos necesarios para ser tenida en cuenta por la ONG “Somos el mundo”, que se desempeña desde hace años en Africa.

“Una vez vi por televisión a un joven que estaba por tomar el vuelo hacia Africa donde construirían aulas para los niños. Vi su expresión de felicidad y que decía: comienza un sueño. Yo lo vi y me dije a mi misma, yo quiero sentir eso. Fue así que me inscribí en la ONG”, relata.

Luego de varias entrevistas, Josefina fue seleccionada para ir a Mozambique. Es la única de la Patagonia y compartirá el viaje con un grupo de siete jóvenes de los cuales seis son mujeres.

Para ello debe asistir una vez por mes a Buenos Aires donde recibe capacitación, sobre todo del idioma portugués y el local denominado “Shangana”.

El grupo que integra Josefina se denomina “Aswifeni” que significa “felicidad” en Shangana. Y esto es lo que siente la docente al saber que podrá cumplir un sueño que es el de ayudar a otros niños de un continente castigado, a que puedan estudiar.

“Lo que sabemos es que donde vamos los chicos caminan hasta tres horas, bajo temperaturas extremas, para llegar a un aula. Allá las escuelas son en realidad aulas. Actualmente los maestros dan clases bajo los árboles y nuestra misión será construir aulas o en su defecto reparar las que se han dañado”, dice.

Juntar dinero
Uno de las trabas con que se encuentra la joven roquense es la de conseguir dinero, ya que el viaje, posibles accidentes y la compra de materiales corre por cuenta de los voluntarios.

“Mi grupo tiene que conseguir de 3 a 5 mil dólares y recién llevamos mil”.
Quienes quieran colaborar con Josefina pueden hacerlo donando dinero, comprando rifas o participando de las actividades que ella genera.

Una de ellas será el 29 de octubre en El Bar, donde habrá un espectáculo a beneficio de ese viaje. Pueden contactarse por face: Josefina Marcos o al celular 2984 765542 o por instagram @josefinamarcoss.

Hoy mi sueño no es sólo cruzar el océano, sino poder ayudar, durante el mes que vamos a estar allá, a que los chicos tengan un aula donde estudiar”.

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