Festejaron en la calle los 30 años de las 85 Viviendas

La excusa de juntar a todas las familias de la cuadra fue un recuerdo. El 11 de marzo de 1988 se entregaba el Plan de las 85 Viviendas, ubicado al sur de las 250. La idea fue de Gloria Pinto y en pocas horas se contagiaron todos y se organizaron para dividir las tareas.

Pablo hizo dos corderos en su horno de barro, otro vecino cocinó chorizos en el patio de su casa y las mujeres prepararon ensaladas y mesa dulce.Las mujeres prepararon durante la semana los banderines en la vereda y la noche del sábado la cuadra parecía una kermes o “fiesta mejicana”, como comparó un vecino.

“Juntamos $200 por persona y con los 8 mil que recolectamos compramos todas las cosas”, dice Pablo Mansilla.

La postal que describen hace recordar un tema musical del dúo uruguayo Larbonois y Carrero, que cuenta la historia de una ciudad que dejó de celebrar las cosas simples, para aislarse en el interior de su casa y estar hiperconectada con el mundo: “La gente se saludaba y había noches de retreta… tenía más tiempo y podía compartir las cosas simples de la vida”, dice el tema.

Esa imagen, esos recuerdos fueron rescatados por estos vecinos. “Somos un vecindario muy unido y siempre estamos atento a lo que le pasa al vecino, pero últimamente no pasaba de un hola, chau o cómo andan y celebrar el cumpleaños del barrio nos pareció una buena oportunidad para reencontrarnos”, dice Carmen.

Ese detenerse en el tiempo y dejar de lado la cotidianeidad fue el pasado sábado, cuando se cortó la calle “Pasaje Los Nogales”, al 2300.

Banderines de colores, globos, mesas largas con manteles y platos para todos invadieron los cien metros de calle asfaltada, entre la escuela 317 y el canalito.

“Hace años también solíamos juntarnos, pero luego los chicos crecieron y se fueron del barrio y quedamos los viejos. La fiesta fue muy linda porque esos chicos regresaron y se reencontraron con los amigos de la infancia donde presentaron sus hijos”, contaron los vecinos en diálogo con “La Comuna”. Finalmente la fiesta fue un éxito.

La noche regaló su mejor cielo, La música sonó hasta las seis de la mañana, donde todos bailaron y se volvieron a juntar las familias que formaron una comunidad vecinal hace 30 años y donde estuvieron los Orellana, Los Morales, los Pinto, los Pilquinao, Stuardo, Almendra, Eseiza, Vera, Contreras, Mansilla, Carletto, Morales-Pincheira y los Castro.

Fue una gran fiesta, donde, como dice Joan Manuel Serrat: “Por una noche se olvidó que cada uno es cada cual”.

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