La oposición dice que no hay “zona de confort” en el Concejo

Desde el vecinalismo repasaron proyectos y advirtieron que muchas de esas ideas quedan trabadas en el Poder Ejecutivo.

“No tan cómodos”. Así tituló el concejal Mario Álvarez un pronunciamiento público, en el que abordó la situación interna del Deliberante roquense luego de la columna editorial de “La Comuna” de la semana pasada. (ver columna aparte)

“Sin victimizarme ni cosa parecida, me haré cargo de lo que me toca”, planteó el edil vecinalista, quien ratificó su decisión de abandonar la denominación de Juntos Somos Río Negro para su bloque, a partir de “la soledad varias veces denunciada y jamás atendida debidamente por el partido que me depositó en la banca”.

Álvarez hizo un repaso de los proyectos presentados para mejorar distintos aspectos de la vida cotidiana de los roquenses. Mencionó la propuesta de creación de una secretaría de la Producción local; la puesta en marcha de una Comisión Interdisciplinaria para abordar la problemática del tránsito; proyectos para eliminar la propaganda política encubierta; para despersonalizar la publicidad oficial; y para contener a la populosa “Feria de la Maipú” y sus urgencias.

También recordó que se ocupó de la situación económica y financiera del IMBA; del Consejo de la Mujer; que propuso un seguro de vida para las personas que venden las tarjetas de estacionamiento medido; reorganizar la carga y descarga de mercaderías en la zona céntrica; que se reglamente la ordenanza que regula el estacionamiento de motos; y un proyecto de bicisenda desde Ruta 22 a Paso Córdoba.

“Si a lo dicho anteriormente se le suman las jornadas de trabajo en las distintas comisiones que integran la estructura funcional del Deliberante; la concurrencia a las reuniones del Consejo Local de Salud; la asistencia personal a diferentes Consejos que funcionan en el ámbito municipal, más la atención puntual de diferentes problemáticas vecinales, podrá entenderse fácilmente que nuestra tarea no puede quedar acotada a la cantidad de proyectos de ordenanza despachados por mes. Por el contrario, abrazada con entusiasmo y compromiso comunitario, la tarea del concejal rápidamente se diversifica, entroncándose así con múltiples problemáticas”, evaluó.

Lo que consideró lamentable fue que “muchos de nuestros proyectos son derivados a diferentes áreas de gestión municipal, y a partir de entonces quedan demorados por diferentes sinrazones burocráticas, evidenciando de tal manera una implícita subestimación para con las ideas surgidas del Deliberante”.

  • Las demoras fueron tomadas como “una implícita subestimación para con las ideas surgidas del Deliberante”.

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