Más de mil roquenses dejaron de usar el colectivo por los aumentos

El incremento del 26% vigente desde esta semana golpeó otra vez el bolsillo de los pasajeros. La cantidad de usuarios bajó notablemente en un año. La empresa no descarta más subas.

El último aumento de la empresa urbana 18 de Mayo empezó a profundizar la merma en la cantidad de pasajeros que se registra desde hace un año. El boleto de la primera sección superó los 26 pesos y los roquenses restringen su movilidad.

Según datos de la concesionaria, el año pasado eran aproximadamente 11.000 los pasajeros diarios, pero para este verano esa cifra se redujo un 10%. Desde el domingo pasado los usuarios enfrentan la nueva suba, luego de la última que se registró hace tan sólo tres meses, cuando alcanzó los 21 pesos.

Además hay que recordar que a mediados el 2018 el municipio local había autorizado otro aumento del 32 por ciento, que se implementó en dos partes.

Mis hermanos usan más el servicio y ahora cuando empiecen la escuela se va complicar pagar los boletos. Lucas, trabajador de una leñera

Juan Carlos Battaglia, contador de la empresa, aseguró que el subsidio que recibe el transporte público no se eliminó, aunque se congeló en relación a la inflación registrada. En este sentido, especificó que provincia otorga un monto que equivale al 50% en relación al 2018, y Nación sólo el 25%. “Estos valores son históricos, de diciembre del año pasado, que no contemplan la inflación vinculada al aumento de costos e insumos”, expresó en comunicación telefónica con “Vos a Diario”.

Me parece injusto que la gente de Roca pague 26 o 28 pesos sólo por 2km. Yo sólo lo uso dos veces al día. Ivón, artesana

Asimismo sostuvo que en enero se debería haber comenzado a cobrar el boleto a 30 pesos, teniendo en cuenta “que a partir de esa fecha el gasoil lo pagamos un 300% más”.

“La Comuna” recorrió las dársenas céntricas de la ciudad y le consultó a vecinas y vecinos cómo les afectaba el nuevo aumento del boleto local. Algunas personas, se solidarizan con los pasajeros que usan a diario el colectivo y que desde el domingo sintieron un golpe en el bolsillo.

Hay una diferencia de diez pesos entre Buenos Aires y acá. Los salarios no están a la altura de los aumentos. Soledad, empleada municipal

“En mi caso sólo lo uso para ir a ver a mi hermana que vive en la zona sur, una vez por semana”, comentó María Isabel (54). Ella es empleada doméstica y no tiene hijos/as a cargo, pero reiteró su preocupación por aquellas personas que viajan todos los días.

“No sólo el boleto aumentó. La comida y lo demás también, estamos cada vez peor”, dijo angustiada.
Ximena (15) y Agustina (14) contaron que actualmente están gastando alrededor de 100 pesos por día. Son estudiantes de secundario por lo que en época estival, pagan un monto más elevado.

En mi casa todos usamos el colectivo y a veces tenemos que caminar porque nos quedamos sin plata. Hector, empleado gastronómico

Agustina vive en el barrio Brentana y tiene un hermano. Ambos van al CET N°1 y los gastos se sienten con los últimos aumentos. Desde su casa al centro, abona el boleto casi 25 pesos. Durante el año lectivo el boleto para estudiantes primarios, secundarios y universitarios vale 8 pesos. Ella y su hermano, tendrán que pagar 320 pesos por semana y 1280 por mes, ya que viajan cuatro veces por día a la escuela para asistir a los talleres.

Nosotras viajamos cuatro veces al día porque vamos a un colegio técnico y los útiles están cada vez más caros. Ximena y Agustina, estudiantes del secundario

Por su parte Ximena (15), también tiene un hermano. Ellos viven el Barrio Nuevo y el colectivo de 22,18 pesos pasó a valer 28. En su casa, solo tienen un ingreso salarial, ya que por el momento su madre se encuentra desempleada.

Ambas mencionaron que el precio de los útiles han aumentado en gran medida, y que lo más caro son las mochilas. “En mi caso uso el mameluco de mi hermano para los talleres del colegio”, añadió Agustina.

No sólo aumentó el boleto, cada vez peor estamos. Rezo por las personas que usan el servicio diariamente. María Isabel, empleada doméstica

Hector (56) vive en el noreste de la ciudad y utiliza el servicio tres veces al día. Se dedica a la gastronomía y es el único sostén de la familia. Vive con sus dos hijos y su nieta, quienes también utilizan el colectivo para trasladarse en la ciudad. “A veces tenemos que anular la posibilidad de usar el colectivo porque nos quedamos sin plata, pero es necesario”, aseguró.

Ivón se dedica a la artesanía y vive en Puente Cero. Comentó que el boleto está “muy caro y que no es un buen servicio el que brindan”. Según lo que dijo, cada cuatro horas pasa un colectivo por el barrio, y ella lo utiliza dos veces por día. “Me parece injusto que las personas de Roca pague 26 o 28 pesos por dos kilómetros”.

Lucas (24) trabaja en una leñera. Asegura que no usa todos los días el transporte público, pero que está muy caro. Su familia sí lo utiliza y “ahora que mis hermanos empiezan la escuela se va a complicar”.

Desde Buenos Aires Soledad (37), asegura que acá sale diez pesos más caro. Vino por una semana a la ciudad y aseguró que todo está “mucho más caro acá”. La mujer es empleada municipal, pero expresó “que los sueldos no contemplan los aumentos que hay”

  • Actualmente la empresa recibe el subsidio de Nación y de Provincia pero es menor al de 2018.
  • Algunas personas suprimen viajes durante el día porque no pueden costear los gastos.

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