Piden la emergencia energética por el millonario impacto de los cortes

Por Diego Rodríguez

Desde CAIC reclaman medidas de fondo ante la fragilidad del sistema de Roca. En la crisis del 2017 el sector frutícola perdió casi 20 millones. Recién ayer por la tarde se normalizó el servicio.

Después de otra madrugada de cortes y una mañana de incertidumbre, la tarde de ayer transcurrió sin sobresaltos para el sistema eléctrico de Roca. Pero la inestabilidad del sistema hizo crecer la desconfianza y por eso desde el sector comercial y empresario reclamaron al gobierno provincial que se declare la emergencia energética en la ciudad.

“Los daños son incalculables. Al día de hoy no lo podemos dimensionar porque son números que vamos a poder analizar mucho mejor dentro de siete meses. La actividad frutícola está en crisis y esto la profundiza”, argumentó Miguel Grasso, vocal y referente del área de Industria de la Cámara de Agricultura, Industria y Comercio (CAIC).

Grasso aseguró que el año pasado, por el apagón general de marzo, el sector tuvo perdidas tangibles de entre 15 y 20 millones de pesos, y aseguró que en la actual temporada los números serán similares. “Todavía no sabemos cuánto tiempo va a durar todo esto, no parecen haber soluciones concretas”, explicó.

Con respecto a los daños que los cortes de energía le producen a las empresas, el vocal de CAIC insistió en que los montos son mayores, aunque no pueden ser valorizados.

“Las pérdidas que no podemos medir se basan en las frutas que no vamos a poder comercializar en el futuro porque, por ejemplo, no sabemos cuál será el valor de la misma de acá a dos meses. Hay buques en el puerto esperando para cargar fruta y no salen porque los cortes no la dejaron enfriar. Cada hora que esperan significa plata. No cumplir compromisos comerciales también tiene un costo que no se puede cuantificar”, aseguró.

Con respecto a la situación actual y recordando lo vivido el verano pasado, el vocero indicó que necesitan una solución urgente por parte del gobierno provincial.

“Calor en verano va a hacer siempre. Si no pueden hacer una inversión y los equipos que hay no van a soportar la demanda, se debe tomar una decisión drástica: declarar a la ciudad en emergencia energética y realizar cortes programados”, sostuvo tajante.

En busca de minimizar las pérdidas, Grasso aseveró que los cortes programados deben definirse con un día de anticipación y no “quince minutos antes como lo vienen haciendo éste verano”, ya que eso le permitirá a los empresarios planificar su esquema y palear cualquier tipo de daño.

¿Y el ente regulador?

El enojo de los empresarios es evidente y Grasso lo dejó bien en claro: “Todo el día traté de comunicarme con el EPRE, pero nadie me atendió. Dos días después seguimos sin soluciones, así que desde acá pedimos que declaren la emergencia”.

“Acá el tema es político, el Gobierno quiere estirar hasta último momento y no sabe cómo hacer para mejorar la situación. Mientras tanto, los que sufrimos somos nosotros”, sentenció.

“Nos da miedo que la Provincia le esté poniendo toda la fuerza al petróleo y se haya olvidado de la fruticultura” Miguel Grasso.

Ver nota relacionada: “Weretilneck pidió “disculpas” por los cortes de luz”

Editor Picks