Reabrió la “Ibero Americana” en Roca y volvieron viejos clientes

Hace una semana se abrieron las puertas del Ramos Generales que fundara don Félix Angulo en 1914. Casilda su última dueña falleció hace un año y su hija Fabiola Sáez junto a su esposo apuestan al centenario comercio.

La gente pasa por la vereda de Italia y 9 de Julio, asoma la cara por el largo ventanal y recorre con la vista las altas estanterías del interior. Muchos dudan, entran y preguntan si sigue siendo la Ibero Americana.

“Somos los mismos” responden desde detrás del mostrador. En realidad se trata del mismo negocio que supo mantener doña Casilda Angulo de Sáez cuando falleció su padre, Félix Angulo, quien junto a Gregorio Brieva crearon el Ramos Generales en Italia e Isidro Lobos primero, para luego trasladarse a la esquina actual.

“Mi papá era viajante y yo solía andar con él siendo muy pequeño. Recuerdo a Don Angulo, era un hombre alto. Afuera, en la vereda había unos postes con argollas, donde la gente dejaba atado los caballos”, dice uno de los tantos vecinos de Roca que volvió al local a contar de años pasados.

La apertura de la Iberoamericana fue una decisión tomada por la hija de Casilda, Leonor Fabiola Sáez y su esposo, Osvaldo Cerezuela, quien supo trabajar en el Ramos Generales junto a Casilda, pero por algunas diferencias con la suegra, se retiró y puso su propio local de bazar y ferretería a pocos metros, al que llamó “La vieja pava”.

Una antigua foto muestra el local por dentro. Hoy todo sigue intacto. (Archivo Diario Río Negro)

Doña Casilda bajó las persianas del local en 2014, por algunos problemas de salud, teniendo 93 años. Sin embargo en el interior de gran salón todo quedó intacto: las estanterías, el mostrador, la antigua caja registradora, el piso, las paredes de 30. Todo como lo diagramó Don Ángulo.

En diciembre de 2018 Leonor y Osvaldo decidieron trasladar los artículos del local “La vieja Pava” hacia el de la Iberoamericana, rescatando del olvido al Ramos Generales.

“Hemos realizado una gran inversión para recuperar un edificio y un negocio histórico para la ciudad. “Esta Nueva Ibero Americana es como un museo. Antes que mamá cerrara el local en el 2014, la gente grande venía con sus nietos a mostrarles el lugar donde ellos llegaban con sus padres cuando niños. Se que la gente tiene un cariño especial por este lugar, porque le trae muchos recuerdos”, dice Leonor.

La esquina de Itailia y 9 de julio vuelve a tener un “Ramos Generales”. (Foto: Gonzalo Maldonado)

En lo alto de las estanterías aún existen los recipientes de los viejos productos como las latas de aceite, las cajas metálicas de masitas con su vidrio redondo y hasta las radios antiguas en muy buen estado.

Los que caminan por Italia y 9 de Julio ya pueden ver que las angostas puertas de tres metros de alto están abiertas de par en par. Por allí entran los que buscan elementos para hacer la salsa de tomates, las conservas de frutas o pidiendo la olla de aluminio más grande.

Pero también entran los nostálgicos, los que al atravesar la puerta y ven las altas estanterías con sus radios de madera, y cuando toquen el mostrador marrón, se recuerden siendo niños, pidiendo las masitas de la caja grande o extrañando a doña Casilda junto a la inmensa máquina registradora, rescatando del tiempo algo que parecía se había perdido.

Los números del “Ramos Generales”

  • 1914 Don Gregorio Brieva y Félix Angulo abren el local en Irigoyen e Italia.
  • 1921 Se trasladan a 9 de julio e Italia.
  • 1971 Falleció Félix Angulo. Su hija Casilda se hace cargo.
  • 2014 Por razones de salud Casilda cierra el local.
  • 2018 Casilda falleció a los 97 años
  • 2019 Su hija Leonor reabre la “Nueva Ibero Americana”.

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