Un choque reactivó el reclamo de vecinos de Las Viñitas

Dos autos terminaron contra la vereda de una casa en Rawson y Santa Rosa. Piden que las calles dejen de ser doble mano.

El violento choque ocurrido el lunes por la noche en la esquina de Rawson y Santa Rosa reactivó los reclamos de las familias del barrio Las Viñitas.

Las calles de ese sector son muy angostas y los vecinos insisten ante el municipio desde hace años para que tengan mano única, pero hasta el momento no tuvieron respuestas positivas.

Esa particularidad, sumada a las malas conductas de muchos automovilistas, hacen que la circulación por la zona se haya tornado por demás peligrosa.

En ese contexto, tres personas resultaron heridas el lunes, luego del impacto entre un Volkswagen Gol y un Chevrolet Agile.

El primer vehículo transitaba por Rawson y golpeó el lateral del Chevrolet, que venía por Santa Rosa.
Debido a la potencia de la colisión, ambos vehículos terminaron sobre la vereda de una vivienda.

La mujer que manejaba el Gol estaba acompañada por una menor y el Agile tenía como conductor a un hombre mayor de edad. Los tres fueron asistidos por personal médico, a partir de los golpes sufridos. Afortunadamente, las heridas no fueron de gravedad.

Al día siguiente los vecinos debatieron la situación y decidieron volver a reclamar ante el municipio para tener mayor seguridad.

“Estas calles hay que hacerlas de una mano. Son muy angostas. Ya lo hablamos con Gómez, pero terminan haciendo lo que a ellos les parece”, dijo una mujer.

Cabe recordar que la mayoría calles del barrio Las Viñitas fueron asfaltadas durante la gestión de Carlos Soria y -como ocurrió en otros sectores de la ciudad- los frentistas quedaron con enormes veredas y un reducido espacio para los vehículos.

“Resistencia es de una sola mano, Ushuaia es de una sola mano y Santa Rosa quedó de dos manos, igual que Posadas y Paraná. Es algo que se planteó hace dos años y que se volvió a pedir hace dos meses en reunión. Y hasta ahora, nada”, se quejó un vecino.

Otra mujer agregó: “Es un desastre. Mi marido fue unas ocho veces para pedir sacaran las dobles manos y nada. Lo que pasa es que da trabajo planificarlas y no deben tener ganas de trabajar”. Por eso aventuró que todo seguirá igual “hasta que muera alguien”. “Recién ahí entenderán y tomarán las medidas correctas”, reprochó.

  • Como ocurrió en otros barrios, los frentistas quedaron con amplias veredas y con calles muy angostas.

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