Editorial: historias desde “la patria feisbuquera”

Una precisa descripción hizo esta semana el presidente de la comisión directiva de Bomberos y coordinador de Defensa Civil, Manolo Carrillo, cuando habló sobre las diferencias entre los roquenses que viven y sienten la ciudad real y aquellos que habitan “la patria feisbuquera”.

Cómodos desde el sillón con el teléfono en la mano, a un clic de distancia, todos somos parte de la alegría, el reconocimiento o el dolor de esos hombres y mujeres que trabajan en forma voluntaria. Los llenamos de “me gusta” y de emoticones ante cada foto o información sobre sus actos.

Pero en un abrir y cerrar de ojos movemos la pantalla y trasladamos esa misma sensibilidad al video viral de una mascota o nos convertimos en técnicos de fútbol para explicarle a todos nuestros “amigos” cómo se patea un penal en un Mundial que nunca jugaremos.

Seguramente esa conducta sea una de las que permita explicar por qué la Asociación de Bomberos Voluntarios de Roca trabaja para 100.000 personas, pero apenas tiene 100 socios, de los cuales 65 son integrantes del mismo cuartel. Y de los 35 restantes, 14 son miembros de la Comisión Directiva.

En síntesis, sólo 21 roquenses ponen dinero todos los meses para colaborar con las actividades de las personas en las que depositamos la confianza para que salven a personas o bienes en situaciones de emergencia.

Y no se trata de cifras inalcanzables, porque la cuota es de 40 pesos. Se trata más bien de una falta de voluntad para comprometernos con lo que ocurre un poco más allá de la vereda de nuestra casa.

Porque si hubiese algún tipo de descrédito en los bomberos, serían muchos los roquenses anotados en la lista de excluidos del aporte ciudadano que llega todos los meses en la boleta de Edersa. Y eso nunca ocurrió.

Pero no sólo Bomberos padece el mal de ausencias. Los clubes de la ciudad también tienen historias para contar sobre las dificultades para conseguir recursos, económicos y humanos, porque son pocos los padres y madres que destinan parte de su tiempo para el trabajo en las instituciones.

No hay que ir muy lejos para encontrar ejemplos concretos. La semana pasada, la asamblea que tenía como fin debatir el destino del valiosísimo inmueble que tiene el Deportivo Roca en pleno centro de la ciudad contó con la asistencia de 20 personas. La entidad naranja tiene alrededor de 1.200 socios.

Por lo tanto, antes de repetir la queja sobre la falta de renovación en la política habría que pensar dos veces y evaluar qué está haciendo cada uno para modificar ese escenario.

Porque la mayoría de nuestros concejales, legisladores, intendentes y gobernadores dan sus primeros pasos en este tipo de instituciones.

Y si en las entidades intermedias no hay semillas de calidad, nuestros representantes seguirán surgiendo del barro, con una vara de eficiencia y responsabilidad cada vez más baja.

  • La Asociación de Bomberos Voluntarios de Roca trabaja para 100.000 personas, pero apenas tiene 100 socios.

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