Editorial: los límites formales de un intendente

Una salida fácil encontró el sorismo cuando le enrostraron su falta de interés en la lucha contra el narcotráfico. En el formal reparto de responsabilidades, la seguridad y el combate contra los delitos relacionados con las drogas corresponden a los estados provinciales y a la Nación. Pero esos límites no son tan rígidos y el propio oficialismo local decidió correrlos varias veces durante los últimos años.

Allá por el 2012, cuando las cosas no estaban tan mal como ahora, el mismo intendente Soria era fuente de consulta permanente para las decisiones del novel gobernador Weretilneck. Y lejos de rechazar esa injerencia en cuestiones provinciales, desde Roca se definieron designaciones y se tomaron decisiones, en el marco de aquél “triple comando” que integraba también el senador Miguel Pichetto.

También a ese 2012 hay que remontarse para encontrar la última gestión del intendente en pos de atenuar el impacto de la droga en la ciudad. Fue cuando se entrevistó con la entonces ministra de Seguridad, Nilda Garré, para pedirle que la subdelegación de la Policía Federal tenga una mayor jerarquía, con la consecuente incorporación de recursos humanos y materiales.

Poco después la confianza se derrumbó, los caminos se bifurcaron y las posibilidades de encontrar a la Provincia y el Municipio tirando juntos para el mismo lado tomaron forma de utopía. ¿Puede seguir con esa postura un intendente que quiere ser gobernador?

Los últimos días de diciembre dejaron claro que Weretilneck y su entorno están decididos a explotar esos silencios de Soria.

El desafío para el intendente será demostrar que no sólo está preocupado por el avance de la droga en la ciudad, sino también por otros temas que no forman parte de su responsabilidad formal pero que atraviesan por el centro la vida de miles de roquenses. Un ejemplo, la crisis de la fruticultura, clave para todo el Alto Valle y sobre el cual nunca se expresó más allá de los diagnósticos.

Por otra parte, seguir mirando desde afuera esos temas también lo enfrenta a la contradicción de haber asumido como propios los problemas en materia de salud y educación, enviando a los concejales a presentar recursos de amparo para lograr que se normalicen distintas prestaciones. ¿Por qué unos temas provinciales sí y otros no?

Sin entrar en la chicana que usó su padre en el 2009 -cuando le ofreció dinero a Miguel Saiz para resolver el conflicto salarial con la Unter- asumir un rol activo en la búsqueda de soluciones para los problemas surgidos en el ámbito provincial puede otorgarle a Soria una imagen diferente a la actual.

No son pocos los roquenses que esperan que el intendente y el gobernador ingresen a los debates en forma propositiva, mostrando algo más que sus capacidades para marcar con tono beligerante los errores del adversario de turno.

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