Editorial: ¿Quién defiende a los usuarios?

Apenas ocho días hábiles quedan para que termine este 2018. Las espaldas de 10.000 roquenses están por sumar una pesada carga y hasta el momento nadie en los tres gobiernos aparece preocupado por aliviarlos.

Pasó el anuncio del Ministerio de Transporte, pasó el debate del Presupuesto Nacional, la Legislatura provincial cerró sus números para el 2019, el Concejo Deliberante hizo lo propio y nadie explica todavía cuánto costarán los boletos del transporte urbano desde el 1 de enero.

Los subsidios ya no serán lo que fueron. El gobierno rionegrino anunció un fondo de 150 millones de pesos para las cuatro principales ciudades, algo claramente insuficiente para Roca, que actualmente recibe 90 millones anuales.

El fondo compensador nacional tampoco aparece como resguardo. Se trata de 6.500 millones para atenuar el impacto de la eliminación de 43.000 millones. Todos los caminos conducen entonces hacia los usuarios y sus bolsillos.

Y algún representante debería tener una mínima consideración con esos trabajadores, estudiantes y vecinos que viajan desde los barrios hacia el centro, explicándole cuánto costará el boleto desde el año próximo.

Esa información es indispensable y la necesitan con tiempo, al menos para reorganizar su economía (quienes puedan hacerlo), pero sobre todo para replantear sus hábitos, porque si los aumentos se ubican en los valores mencionados inicialmente -pasando de los actuales $ 21 a $ 40- no serán pocos los que deberán modificar sus esquemas de traslado dentro de la ciudad.

Además, hay que tener presente que esos 10.000 roquenses vienen maltratados desde hace varias semanas.

Los conflictos entre la empresa 18 de Mayo y sus empleados ya provocaron en octubre una decena de días sin servicio entre las 22 y las 6, mientras que esta semana se sumaron 24 horas de colectivos parados por los atrasos salariales.

Mientras tanto, el municipio -que es responsable de la concesión- sigue casi como un espectador ante los problemas de los usuarios.

La postura silenciosa ante los vecinos que demandan información para tomar decisiones ya fue aplicada hace dos meses, cuando la empresa le pedía que autorice un aumento en el precio del boleto para cumplir con sus obligaciones salariales.

Recién en los primeros días noviembre y buscando aparentar una respuesta rápida a un reclamo formal de 18 de Mayo, se habilitó la suba.

Ahora el desafío presenta otros componentes, por ejemplo sentar en una mesa de diálogo a funcionarios de Municipio y Provincia para definir cuánto de esos 150 millones llegan a Roca.

Lograr que esa escena ocurra en apenas ocho días suena utópico. Máxime si se recuerda que este año los dos gobiernos no fueron capaces siquiera de acordar la apertura de una calle para beneficiar a estudiantes.

  • Las espaldas de 10.000 roquenses están por sumar una pesada carga y nadie aparece preocupado por aliviarlos.

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