Lavacoches: “una posibilidad es regular la actividad”

Por Néstor Epulef* 

El tema de los lavacoches es un tema complejo, cargado de intereses y derechos de las personas, que por un lado es una fuente laboral para quien desarrollan esa actividad, transformándose en muchos casos en su única fuente de ingresos y por otro está el derecho de quienes tienen vehículos y la decisión de aceptar o no que le laven el vehículo.

La situación es conflictiva y demanda la intervención del Estado municipal. Es una decisión política que se debe adoptar a fin de facilitar a una resolución garantizando derechos o restringiendo derechos.

La situación no solo se vivencia en nuestra ciudad, sino que es una situación que se da en muchas ciudades de nuestro país, tal es así que se requiere innegablemente la intervención y el protagonismo del Estado y la Sociedad Civil en general. Por ejemplo; en algunas ciudades la actividad se ha prohibido directamente, pero en otras, en cambio se viene trabajando a fin de lograr instituir un marco legal que acompañe y sirva de respaldo tanto para los propios lavacoches como para los automovilistas. Creo que esta segunda opción es la más viable y garantista.

El Concejo Deliberante debería trabajar en construir un instrumento, mediante una ordenanza que regule la actividad para que se garantice tanto el derecho a trabajar, como a estacionar en lugares publico libremente, dentro de un marco normativo. Por ejemplo, se podrían delimitar áreas de trabajo, establecer horarios, darle un marco más formal a la actividad.

Diagramar una serie de requisitos que necesariamente debe cumplir y respetar, aquella persona que deciden desarrollar esta actividad. Contar con un registro de antecedentes, arbitrar los medios para que los/las lavacoches sean monotributistas, y de esa manera van a poder acceder a más derechos como una obra social, sería un gran avance.

Claro que para ello también se necesita un equipo interdisciplinario que aborde las realidades de cada uno desde distintos ámbitos. Sería un proceso, en el que todos los ciudadanos nos debemos adaptar a las normas de convivencia.

El Estado es el que debe intervenir, pero no sólo el municipal, sino también el provincial y el nacional.
Hay que tener en cuenta que esa persona que sale a lavar a autos, es probable que no cuente con otra fuente de ingresos , seguramente está atravesando una situación económica difícil , tiene que alimentar a una familia e hijos y es probable que se le estén vulnerando otros derechos individuales y familiares.

Por esta razón es necesario activar dispositivos que mejoren las situaciones de vida de esas personas, con un equipo de trabajo interdisciplinario.

También hay que tener en cuenta a los automovilistas, porque ellos también tienen derecho a no recibir imposiciones para lavar el auto. Hay muchos que tienen temor de estacionar en donde están los lavacoches ( al menos es lo que se comenta en las redes sociales y demás medios comunicacionales).

Si la actividad se regular, se pueden delimitar las áreas, identificar a los trabajadores, convertirlo en un empleo más formal con acceso a más derechos, pero también más responsabilidades. Hoy vemos que cada vez hay más lavacoches ubicados en diferentes puntos de la ciudad.

De todos modos no se puede descontextualizar la situación a lo que estamos viviendo como país, producto de las políticas neoliberales implementadas por el gobierno nacional, agudiza la caída del poder adquisitivo de gran parte de la población y sobre todo se incrementa la situación de pobreza en los sectores de menor poder adquisitivos a quienes se les garantizan cada día menos derechos.

Ver nota relacionada: “Es necesario una mirada social inclusiva”

*Licenciado en Servicio Social (Senaf)

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