Uber ¿si o no?: “el taxi se quedó en el tiempo”

¿Hay lugar para uber en el servicio de transporte de roca?

Por Juan Pablo Serra, economista

Al haber cambiado tanto la economía y con la velocidad de la información, aparecen nuevas oportunidades para los usuarios de diferentes servicios.

Hoy te parás en la puerta de un restaurante y ves las calificaciones de la gente que fue durante los últimos meses, lo que te permite tener una opinión de inmediato. Lo mismo pasa con los medios de comunicación, que publican una nota y enseguida pueden ver la repercusión que tiene. Pasó en casi todos los aspectos de nuestra vida cotidiana.

Sin embargo, en algunos rubros como los taxis, el sistema funciona exactamente igual desde hace décadas.

Seguimos levantando el teléfono para pedir un auto a una central, sin saber si es una empresa o una oficina en la que no sabemos muy bien qué pasa. Tampoco sabés a quién te van a mandar. En síntesis, no tenés ninguna posibilidad de elección.

Tampoco tenés posibilidad de elección en las paradas urbanas, porque estás obligado a subirte al que está primero en una fila.

Y no tiene por qué seguir siendo así. Podría ser mucho mejor, con un sistema que te permita evaluar a los conductores. Ese es uno de los secretos de Uber, donde el hecho de poner estrellas después de un viaje hace que el mismo chofer busque esa calificación, porque le sirve ante sus clientes pero también ante la empresa. Uber no quiere tener a un tipo al que todos le ponen una estrella porque trata mal a la gente.

Automáticamente el sistema va provocando que la atención al usuario sea cada vez mejor. Por eso encontrás choferes que ponen música, que permanentemente tratan de hacerte sentir mejor, porque están buscando mejorar su imagen y que de esa manera crezcan sus ingresos.

Con los taxis no pasa eso y puedo imaginar que la mayoría de la gente no está contenta con el servicio que brindan. Es necesario, nos lleva de un lado a otro, pero no creo que muchos piensen que es la mejor alternativa de transporte.

Por otro lado, en Roca tenemos en el taxi un monopolio que limita la cantidad de vehículos. Las licencias de taxi no están de acuerdo a la demanda, sino que se definen arbitrariamente en un órgano central que las otorga. Y me parece que eso tampoco es una buena idea.

Nadie dice cuántos quioscos tiene que haber en Roca y sin embargo hay los suficientes para que sea cómodo para todo el mundo. Con los taxis no pasa eso, tenés una limitación que con otras alternativas desaparecería. El chofer de Uber, si no hay viajes, deja de hacerlo y el sistema se acomoda muchísimo más rápido.

No tengo ninguna duda de que en los próximos diez años los taxis, tal como los conocemos, no van a existir más. Es un servicio que se quedó en el tiempo.

Hay quienes plantean dudas sobre la seguridad de los pasajeros en Uber, pero es mucho más transparente que el sistema actual, porque podés saber al instante cuántas estrellas tiene el chofer, qué opiniones dieron los anteriores usuarios. Con los choferes de taxis tampoco tengo seguridad plena, porque no conocemos las experiencias de los pasajeros anteriores.

En el caso reciente de la chica que denunció a un conductor, no sabemos si este hombre había hecho lo mismo antes. No tenemos ningún tipo de información.

Por eso vendría bien una vitalización del servicio y me parece que tenemos que aprovechar las herramientas de información que tememos al alcance de la mano.

Editor Picks