Charlie Bertoni, de la manzana a “La gran Manzana”

Exalumno del IUPA, en el 2006 ganó una beca entre 400 postulantes y tuvo su chance en Estados Unidos. Dice que “es hora de que los bailarines de la Patagonia abran los ojos”.

Para quienes conocen el mundo de la danza, el nombre de Charlie Bertoni asoma, sin duda alguna, como sinónimo de perseverancia. Es que el bailarín (oriundo de General Roca) reside hoy en Estados Unidos y comparte trabajo con algunas de las grandes figuras mundiales, pero para llegar hasta este presente maravilloso debió atravesar varias pruebas complicadas. Por eso mismo, hoy se disfruta tanto la estabilidad.

“Comencé haciendo shows en fiestas o cumpleaños de 15, pero cuando esos mismos eventos buscaban ‘el show de Charlie’ me di cuenta que empezaba a subir mi nivel. Ya después, estudiando en New York y bailando con profesionales de los shows de Lady Gaga, Rihanna o Beyoncé, o con maestros de Broadway, fue cuando me di cuenta que podía llegar a vivir de esto”, explica Charlie con felicidad.

Todo esto, que hoy es ni más ni menos que su rutina habitual, fue en algún momento un sueño más. Y seguramente la mayor satisfacción fue cuando Charlie se dio cuenta de la transición entre sueño y realidad.

“Me empezó a pasar que bailarines y maestros no querían que vuelva a Argentina, y supe que no lo iba a hacer, que iba a tener el sueño de cualquier bailarín: ser profesional y alcanzar mi chance en la tierra de las oportunidades. Había logrado hacer mi propia película de Hoolywood…” rememora el roquense.

Hoy, cuando mira el camino recorrido y los servicios que tiene a disposición por su trabajo, aún le cuesta creerlo.

“Ahora es más normal, pero en su momento haberme enterado de que iba a vivir en Miami, que iba a tener masajistas, gimnasio a disposición, un departamento propio, la chance de vivir en un campus, ensayar con gente del Cirque Du Soleil, fue tremendo. Imaginensé mi cara cuando todo esto empezó a pasar, más todavía siendo bailarín, que por cuestión cultural no está bien posicionada la danza en nuestra sociedad… Incluso se entiende que si no sos un bailarín que está en la tele, no sos nadie. Saber que estoy trabajando con los mejores bailarines a nivel mundial, representando a mi país, y sobre todo darme cuenta de que puedo hacerlo; ese es mi orgullo”, afirma con seguridad.

La rutina diaria es, cuanto menos, desgastadora. Horas de horas de ensayo se resumen en una única frase: “lo que todos hacemos cuando terminamos, y nunca falla, es sacarnos los zapatos de ensayo y dejarlos en cualquier lado por que el dolor de pies es tremendo”. El buen presente, en este caso, trae consigo una gran exigencia. Lejos de esquivarla, Charlie se hace cargo y piensa a futuro.

“Mi idea es seguir entrenando y tener más herramientas, lo que me va a ayudar a futuros contratos en algunos shows que vi y que amo… pero necesito esas nuevas herramientas, por lo que la idea es seguir estudiando y entrenando, un 2018 dedicado a seguir subiendo mi nivel”, explica Bertoni sobre sus apuestas para este año.

Por último, pero no menos importante, está Roca. Charlie viene seguido y la visita sirve, como él mismo dice, para “recargar pilas, tomar unos mates, escuchar mucho chiste argentino, ver caras conocidas con nombres más familiares para mi… todo eso es un relax mental enorme”. Sin embargo, ni en vacaciones se queda quieto: cuando viene, ofrece algunas clases y entrenamientos para impulsar el crecimiento de la danza en la región.

“Es hora de que los bailarines de la Patagonia abran los ojos, tenemos que subir el nivel y posicionarnos bien ante la mirada del público para que los ojos de grandes productores empiecen a apuntar hacia acá”, explica Charlie. Y si lo dice él, que pudo, es porque confía en que podrán tantos más.

Un 2017 más que positivo

“Fue un año impresionante para mí. Siempre cuento la anécdota de que viviendo en New York empecé a tomar clases de hip-hop, que era lo que me faltaba en mi bagaje como bailarín, y llegaba a casa llorando porque era imposible bailar como los talentosos que todos los días me cruzaba en clases.

Abandoné las clases de hip-hop por un mes, hasta que mi mente me dijo que estábamos en New York y llorar no me iba a servir de mucho. Desde ese momento me esforcé tanto que termine al mes trabajando como asistente de esos mismos maestros. Una prueba más de que cuando uno quiere lo puede lograr. Hoy en día, trabajando como bailarín profesional, agradezco siempre esa oportunidad porque ahora lo uso muchísimo.

Fue un 2017 de mucho trabajo que dieron sus frutos que soñaba pero siempre está la duda de si será el camino correcto. En resumen, aquí estoy, representando el amor que le puse a todo mi trabajo desde chico y por supuesto haciéndoles saber que en Argentina también podemos ser bailarines de nivel mundial”.

Charlie Bertoni, bailarín

Charlie Bertoni nació en General Roca hace ya 27 años. Bailarín desde que recuerda, estudió Danza Clásica y Contemporánea en el IUPA, pero en 2016 tuvo su gran chance. Es que en ese año ganó el “Outstanding Student Award 2016”, una beca para el programa internacional del Broadway Dance Center, entre más de 400 bailarines de todo el mundo. Y ahí fue cuando todo cambió. Fue contratado por la gigantesca empresa de entretenimiento Royal Caribbean International, con la que actuará en cruceros varios durante algunos meses. Está claro: Charlie fue por su sueño y lo consiguió. Y no conforme con eso, sigue pensando en crecer.

  • Tiene 27 años este ex alumno de Danza Clásica y Contemporánea del IUPA.
  • Hace 2 años que tuvo la gran oportunidad con la beca que ganó en Estados Unidos

 

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