En el café, en la cancha o en las redes: amigos para toda la vida

Por Eva Murati Liberati
emurati@rionegro.com.ar

Hoy es día de celebración en Roca y en toda la Argentina. Cuatro grupos de roquenses cuentan sus claves para sostener y consolidar la amistad.

Una mesa diaria, en la confitería de Avenida Roca y 9 de Julio, reúne a un grupo de amigos que hace más de 30 años comparten el “té de las cinco de la tarde”.

Los amigos ejemplares que copan la escena son Francisco Crea, Renán Urdinez, Francisco López Raffo, Roberto “Tito” Garrido, Leonardo “Cacho” Feral, Rubén “El Vasco” Aranzabal, Enrique Cabarcos, Carlos Pochat, Roberto Blanco, Néstor “Cacho” Constanzo, Hugo Gil y Aldo Pesce.

Los primeros en llegar a la mesa diaria son Francisco Crea y Renán Urdinez, el más joven y el más grande del grupo. Toman asiento y piden algo para tomar.

“Amadeus” es el quinto café, a lo largo de estos 30 años, en el que se reúnen. Los lugares de encuentro han variado en el tiempo porque los negocios han cerrado, pero la rutina no se ha dejado y se mantiene viva todos los días laborales, excepto feriados y fin de semana.

Francisco Crea (71), relata que el grupo a variado en el tiempo por circunstancias de la vida, “algunos nos acompañan desde arriba, desde otro lugar”. Otros continúan con la mesa diaria y dialogan sobre muchas temáticas: deportes, política, familia, chicas, anécdotas.

“Somos todos muy diferentes, con diferentes ideologías, podemos discutir o debatir, pero al retirarnos nos damos la mano y al otro día como si nada”, expresa Crea. Es un grupo que está abierto a hablar y escuchar sobre cualquier temática, a compartir el espacio que ellos mismos crearon.

Aseguran que los valores de la amistad van más allá de las diferencias. “Lo importante de todo esto es juntarse, porque creemos en la amistad” asegura Urdínez (96), uno de los primeros en formar parte del grupo. Una de las claves para la amistad es la tolerancia y el respeto, al igual que en un matrimonio, agregó.

Los pioneros del grupo, que no todos están presentes, eran oriundos de la ciudad. Actualmente la mayoría son de distintos puntos del país, pero que llegaron al grupo por algún amigo que los invitó. López Raffo, otro de los pioneros llega a la mesa, se presenta, saluda a sus amigos y pide algo para tomar.

“La amistad es una parte fundamental de la vida, tener amigos es tan importante como tener familia y es algo que perdura si se cultiva” expresa. “Vos pensarás que hace mucho que no nos vemos, por eso nos damos la mano”, expresó a este medio Urdinez.

Todos los que integran el grupo, mirándose a los ojos y con un apretón de manos, se saludan a la llegada como en la despedida de igual manera, sin importar cuando fue la última vez que se han visto o cuando va a ser la próxima en verse.

A medida que el tiempo pasa, y se conocen aún más, surgen otras afinidades fuera del “té de las cinco de la tarde”. Algunos comparten deportes como el golf, otros comparten la pesca. En ciudades más grandes no se ven encuentros diarios como este. “Estamos haciendo algo un poco inédito me parece, somos bichos medios raros nosotros”, expresa Urdinez.

Voley e Instagram

El deporte es otro espacio en donde se encuentran afinidades con varias personas que comparten una misma pasión.

En este caso, el voley es una actividad en la que Carlitos y Lucía se conocieron hace más de dos años, y actualmente son amigos inseparables. Instagram, un red social muy usada por los adolescentes, fue el medio por el cual comenzaron a entablar conversación.

Una selfie para el recuerdo. Lucía y Carlos, unidos por Instagram.

Los horarios escolares como de entrenamientos no coinciden en sus rutinas, pero cada momento libre que tienen lo disfrutan juntos, hay otros compañeros y compañeras con las que se reúnen, pero aseguran que su afinidad es incomparable.

Lucía Fernández (18), enfatiza que la amistad “es una de las cosas más importantes, todos necesitamos alguien que nos acompañe en las buenas y en las malas”. Para ella, la amistad de Carlitos es incondicional.

Carlos Ruiz (16), Carlitos para los amigos, expresa que “la amistad se trata de compartir lindos momentos como en el voley, estar en las buenas y en las malas”. Ambos creen que gracias a este deporte tienen amistades tan valiosas como la de ellos.

La amistad de Agustín y Marcos también fue fruto en parte del voley. Ambos viven en el mismo barrio y tienen amigos en común lo que les permitió conocerse. Para Agustín Muñoz (15) la amistad tiene ver con “brindarle momentos y experiencias lindas a tus amigos y ellos a vos como en el voley” y asegura que el vínculo con Marcos se afianzó aún más compartiendo en el deporte.

La tribuna que une

Otro lugar en el que surgen amistades es en la cancha o tomando mates en los entrenamientos de los hijos. Nora, Valeria, y Paola se conocen hace dos años gracias al “amor que sus hijos tienen por el fútbol y las afinidades que nos unieron”, asegura Nora.

Todas son de diferentes lugares, Valeria Sciotti (41) es de Bariloche, Nora Pérez (41) hace tres años que vive en Roca y Paola Iraira (33) es oriunda de la ciudad.

Valeria, Nora y Paola se conocieron viendo jugar al fútbol a sus hijos.

Esto no impidió rehacer sus vidas en un lugar nuevo ni conocer personas nuevas. Con el pasar del tiempo se sumaron momentos para compartir como los cumpleaños o pasar fin de semana juntas. Los tiempos, con las responsabilidades laborales y con sus hijos, se hacen escasos para poder juntarse seguido, pero el contacto y la amistad sigue latente.

“Complicidad, apoyo, respeto, disfrute, sinceridad, lealtad, amor y del bueno”, así define la amistad Nora; y agrega “a nuestra edad es difícil y a la vez hermoso cuando ocurre”.

Diez años desayunando juntos en el centro

“Dolcezza” es otro café de la ciudad que reúne amigos por las mañanas a desayunar. Sin importar la lluvia, el sol o el viento, de lunes a viernes, un grupo de cinco amigos comparten el desayuno hace 10 años en el mismo lugar.

“Popi”, “Quique”, “Dudi”, Rubén y Julio, así se presentaron entre risas sin dar mayor detalle, relatan que desde que el café renovó y amplió su lugar, ellos se reúnen todas las mañanas.

No importa la lluvia o el frío, A las 10 de la mañana el grupo siempre dice presente para compartir un buen momento.

Hace más de 30 años que por diferentes circunstancias se conocen, “Quique” relata que uno de los compañeros, que “trabajaba en la zona, todas las mañanas tomaba un café acá solo y empezamos a agregarnos de a uno”.

A pesar que hace unos años estaban activos en sus trabajos, “siempre nos hacíamos un tiempito para reunirnos” comenta Julio. “Ahora estamos todos jubilados, y bueno, lo que se modificó fue el horario de salida”, agrega entre risas.

Los días sábados, la rutina se modifica sólo un poco, se juntan a desayunar pero en “El Molino” junto a Ítalo. “Tenemos un amigo que tiene dificultades para caminar y vive muy cerca de esa confitería”, cuenta Julio.

La idea es poder reunirse todos y compartir cada vez que se pueda. Aseguran, al igual que los amigos que se reúnen en “Amadeus”, que es una costumbre del interior el reunirse diariamente.

“La amistad es una manera de soportarnos” agrega “Popi” y se ríen. “Para mí la amistad es saber que compartís con una persona, con la que no importan cuáles son las diferencias que tengan de pensamiento, de ideología, de edad, de cultura, de deporte; lo que nos une supera cualquier diferencia que tengamos”, puntualiza Julio.

Para mí la amistad es saber que compartís con una persona, con la que no importan cuáles son las diferencias. Julio Dousdebes

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