Lore Guanella: “Nuestra única tarea es florecer”

Cinco preguntas a Lorena Guanella, artista plástica

P- ¿Cualquiera puede pintar su aldea?
R- Cada persona está llena de talentos: es creativa, inteligente, productiva y destila una capacidad de crear e inspirar que no imaginan. Pero también está llena de miedos. Miedo a no ser capaz y fallar. Todos estuvimos ahí. Pero, ¿quién soy yo para no brillar? ¿Quién sos vos para no brillar? Ahí donde estés plantado/a tu única tarea es florecer. Amarte roto pero haciendo tu parte, como si nunca hubieses recibido una herida.

P- ¿Qué disfruta más un artista, el proceso creativo o la obra terminada?
R- En mi caso, el proceso, sin dudas. Desde que tengo la idea rondando en mi cabeza, luego preparo cual ritual los materiales que usaré, pongo música, aromas, y comienzo a trabajar. El proceso es tan único y tan intenso que es la parte más disfrutable. Luego queda ver la cara de la gente cuando entrego los trabajos y todo el feddback que se genera al ver mi obra.

P- Te dedicás a enseñar, pero en tus clases seguramente también hay un ida y vuelta. ¿Qué aprendés de los chicos?
R- En mis clases cada semana, tengo niños desde 3 hasta 75 años. Cada persona y grupo es único, entonces aprendo de todos, tanto a nivel individual como de los grupos. De los niños me queda la frescura, la desfachatez con la que pintan, juegan, experimentan y esa capacidad de asombro permanente. De los grandes el compartir con otros, sus momentos, sus historias, lo que hay detrás de lo que se ve, sus miedos, expectativas, felicidad cuando logran saber que pueden lograr algo que nunca imaginaron y la satisfacción que sienten para seguir por más.

P- ¿En qué lugar de Roca brillan más los colores?
R- En las bardas y en el río. Según la hora a la que vayas podés tener el arcoiris completo. Hay tanta inmensidad y tanto horizonte que podés sentarte a contemplar los momentos como cuadros que cambian con las horas. Disfrutar del amanecer, sus azules, celestes sobre el río y el sol que brilla. Los colores, tierras del suelo y las paredes al andar. Los caminos y los rojos, amarillos, naranjas y violetas cuando cae el sol sobre las bardas. Además está mi casa, a medida, con detalles y mucho amor en cada rincón.

P- ¿Rojo, verde o azul?
R- Rojo para ponernos en movimiento para la pasión y el amor nuevo. Verde para la esperanza, los buenos deseos, lo fresco, lo espontáneo y para el amor en los comienzos. Azul y todos sus matices, el favorito de mis cuadros y vestuario, el de la calma, la paz y el sosiego, la amistad, la simpatía y el que inspira confianza. Para el amor que lleva recorrido un largo tiempo.

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