Caso Parra: “Me tocó a mi madre y me descontrolé”, dijo el acusado del femicidio

“Estoy muy arrepentido de lo que hice”, dijo esta mañana Eduardo Valenzuela en su declaración frente al tribunal. Aseguró que un insulto hacia su madre, fue el detonante.

Eduardo Valenzuela optó por declarar en el debate oral y público y lo hizo distendido esta mañana en la última audiencia en la etapa de testimonios, antes de los alegatos. Se tomó su tiempo para relatar lo que pasó ese día -10 de octubre- cuando mató a Patricia Parra. 

En su relato, el acusado dio su versión sobre el día de los hechos. Dijo que fue ella quien lo atacó primero con un cuchillo de carnicero en la casa y que empezaron a forcejear. Luego, el se descontroló y no tomó conciencia de lo que hizo hasta que llegó a su casa en la chacra y se vio cubierto de sangre.

“Nunca pensé que iba a terminar así. Me descontrolé y no me acuerdo más nada (…) nunca pensé en quitarle la vida a ella. Estoy muy arrepentido de lo que hice (…) Me las mandé”, lanzó ante los jueces y aclaró que sólo una vez estuvieron en conflicto cuando ella “lo engañó” con un hombre.

Así empezó el relato de los hechos en la voz de Valenzuela: “ese día me agarró un dolor en el pecho y no aguanté más. Estaba mareado y fui a hablar con mi señora. Golpee la puerta y ella me abrió”, dijo; y reconoció que lo hizo aun teniendo una restricción de acercamiento. 

“Le dije que quería hablar y ella me contestó: ‘no tengo nada que hablar con vos'”. Él le dijo que quería al menos algunos bienes de la casa, algo para comer, y ella se lo habría negado. Luego, “ella me dijo ‘te vas a la puta que te parió’. Ahí me tocó a mi madre y me descontrolé”. Allí es cuando, según su versión, Parra habría sacado un cuchillo y empezó el forcejeo, produciendole ella un raspón en la cara.

Contó que un tiempo antes, la policía lo había desalojado de la casa donde vivía con Parra en Colonia Fátima. Dijo que se fue contra su voluntad. Ese desalojo estaba enmarcado en una denuncia que la mujer había radicado contra Valenzuela por violencia doméstica y amenazas, en la Comisaría de Cervantes.

“Ni en el servicio militar pasé tanta amargura como tenía esos días”, relató Valenzuela haciendo un recorrido por esos últimos tiempos antes del fatal hecho, del que reconoció ser el autor. “No tenía para comer”, contó. “Lo que yo pasé no se lo deseo a nadie”, enfatizó.

Todo habría empezado con su enfermedad, que lo tuvo un día internado en terapia intensiva. Cuando volvió a la casa contó que Patricia le dijo que si no iba a trabajar ni hacer nada se tendría que buscar una lugar donde ir”. Según la declaración del imputado, ella lo echó.

“Mientras yo trabajaba estaba todo bien”, relató el imputado y aclaró que los problemas empezaron cuando dejó de trabajar. “Me sacaba todo en cara”.

Además de Valenzuela, declararon hoy otros testigos de la defensa, una de las hijas, un compañero de trabajo del acusado y un vecinos, quienes reforzaron la teoría de la defensa y hablaron sobre el estado psicológico del imputado.

El proximo lunes 1 de abril será la hora de los alegatos de clausura y luego, será el turno de la audiencia de veredicto de culpabilidad o inocencia y si se lo declara responsable, habrá una nueva instancia en la que se definirá el monto de la pena.

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