“Daniel Solano fue víctima de estafa laboral y homicidio”

Así argumentó su hipótesis la parte querellante a través de la lectura de su acusación, tema que llevó más de seis horas y tres cuartos intermedios en la segunda jornada del juicio por el joven trabajador salteño desaparecido en 2011.

Recesos largos y un expediente muy prolongado, marcaron la segunda audiencia del juicio contra siete policías por la “desaparición forzada” y “homicidio” de Daniel Solano, en la que los imputados se mostraron más que relajados desde el banquillo de acusados.

Gualberto Solano, padre de la víctima, no estuvo en la citación porque había sufrido un fuerte dolor de cabeza en su vuelta a Choele Choel, según explicó su abogado Leandro Aparicio. “Tiene un antecedente de ACV por eso tomamos la precaución de que no estuviera para preservar su salud”, argumentó.

En la acusación de la querella, instancia que demandó casi toda la audiencia, el equipo conformado por Sergio Heredia y Leandro Aparicio explicaron, en la requisitoria que se hizo pública ayer, que “Daniel Solano fue víctima de una estafa laboral y posterior homicidio”.

Manifestaciones afuera de la Ciudad Judicial durante el juicio. Foto: Cesar Izza

La familia Solano sostiene que fueron los dueños de la empresa dedicada a la contratación de mano de obra “Agro Cosecha” (Pablo Mercado y Adrián y Gustavo Lapenta) quienes como miembros de una asociación ilícita compuesta también por funcionarios de la justicia y de la policía; habrían ordenado el homicidio del joven a un grupo de policías que, como sicarios, habrían llevado adelante la ejecución.

Según la querella, la causa de la orden habría sido que el joven “golondrina” habría organizado un paro en reclamo de reintegro de una parte de sus sueldos que (arbitrariamente) la empresa no habría abonado. En ese mes, octubre de 2011, Daniel sólo había cobrado 872 pesos.

Afirman que la diferencia de su salario, más el de otros 260 obreros que prestaban servicios, se la habría quedado “Agro Cosecha”, que habría estado realizando la “millonaria estafa” a los temporarios que reclutaba de las provincias del norte mediante “punteros” que les prometían “interesantes” ofertas laborales en el sur.

“Si Expofrut hubiera controlado (los salarios que pagaba Agrocosecha) Solano estaría vivo”. Fragmento de la requisitoria de la querella.

El afán de protesta de Solano sería entonces la causal del plan que habría montado la empresa para terminar con su vida aquel sábado 5 de noviembre luego de sacarlo por la fuerza en el boliche “Macuba”, dos días antes de que Solano iniciara la medida de fuerza.

Los detalles de la hipótesis

La banda presuntamente lucraba “apropiandose de los salarios de los obreros y mediante el tráfico y contrabando de drogas”, que no sólo habrían distribuido en las ciudades del Valle Medio sino en campos y gamelas de Expofrut, según acusaron Heredia y Aparicio.

Los imputados y sus abogados defensores. (Foto: Cesar Izza)

La función de los efectivos policiales en la supuesta asociación ilícita habría sido la del brazo armado para “asegurar la explotación de los obreros, sobre todo cuando cobraban”.

Además, mencionaron casos de otros obreros como Hugo Corbalán, víctima de una golpiza policial y Pedro Cabañas Cuba, desaparecido; como parte de las acciones de esa presunta “mafia empresarial, judicial y policial”.

Testigos

Al menos 100 de los 300 testigos -que comenzarán a declarar el 6 de marzo- son oriundos de Santiago del Estero, Jujuy, Tucumán y Salta; y 50 aún no pudieron ser hallados por lo que el representante más cercano de la familia Solano, Sergio Heredia, se encuentra en tratativas de ubicarlos.

El juicio continúa el 6 de marzo con el tribunal conformado por los jueces Balduini, Martín y Gatti.
  • Bajo las promesas de un sueldo que no fue y de condiciones de vida muy diferentes a las que habría vivido, el joven de 26 años habría aceptado la oferta de Agro Cosecha por falta de trabajo.

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