Triste final para otro caballo, esta vez de un criancero

Los productores y propietarios de caballos no tienen paz por estos días. A los robos y hechos de cuatrerismo que ya se produjeron en la zona ribereña, ahora un nuevo caso ocurrió pero en la zona norte.

Esta vez el afectado fue Javier Venancio, un pequeño criancero que tiene sus animales a unos mil metros al norte de la zona de barrio Nuevo. Este vecino, explicó que hace una semana atrás desapareció su caballo y que al otro día salió a buscarlo sin ningún tipo de resultado.

Me extrañó porque yo le silbaba y él venía solito a comer. Pero desapareció y ya no lo volví a ver

Javier Venancio, criancero.

El producto aseguró que era un animal que tenía en su puesto y que no es la primera vez que sucede algún hecho de estas características.

“Hace unos días había gente de noche y tuvimos que llamar a la policía. Vinieron, pero ni siquiera se bajaron del auto para ver quiénes estaban en el lugar”, dijo Javier.

Si bien realizó la búsqueda durante toda la semana, recién fue el jueves que logró encontrar los rastros de sangre y finalmente las vísceras del animal por lo que ahí pudo confirmar las sospechas en torno a que su caballo había sido faenado.

“La carne no la vendieron porque sino yo me habría enterado en el barrio. Creo que directamente se la llevan para hacer chorizos”, detalló Venancio a La Comuna, todavía consternado por la pérdida de su animal, y explicó que era un animal “criollo” y que en el mercado tiene un valor superior a los 60.000 pesos.

Editor Picks